Perdido

Los Hilos del Recuerdo – “Kairos // Machinae“ Capitulo 20

La señal de The Marionette desapareció del radar pocas horas después del enfrentamiento.

Para la mayoría del mundo no significaba nada.

Para Nexum era un inconveniente técnico.

Para Unity era una incógnita.

Pero para él…

Era necesario.


El lugar donde se ocultó estaba lejos de las ciudades.

Un complejo abandonado en medio de montañas olvidadas por el tiempo.

Las paredes de concreto estaban cubiertas de polvo y el viento entraba por las ventanas rotas.

Allí no había cámaras.

No había señales.

No había órdenes.

Solo silencio.

Y sus pensamientos.

The Marionette permanecía sentado en el suelo, apoyado contra una columna.

Su visor estaba apagado.

Pero dentro de su sistema…

Los recuerdos no dejaban de aparecer.


Archivo recuperado.

Unidad de entrenamiento militar M–01.

Nombre operativo: MARIONETTE.


El mundo en ese entonces era diferente.

Las guerras seguían existiendo, pero los gobiernos buscaban nuevas formas de preparar a sus ejércitos.

Las simulaciones militares se volvieron más complejas.

Más humanas.

Más realistas.

Y entonces nació el proyecto.

Un robot diseñado para enseñar.

Para entrenar.

Para demostrar tácticas.

Para adaptarse.

Un instructor perfecto.

Ese robot era Marionette.


Al principio lo probaron con soldados adultos.

Pero alguien tuvo una idea inesperada.

Un programa piloto.

Simulaciones tácticas para adolescentes en academias militares.

El objetivo era enseñar disciplina, estrategia y trabajo en equipo.

Y para sorpresa de los ingenieros…

Los niños lo adoraban.

Marionette no gritaba.

No castigaba.

No imponía miedo.

En cambio…

Explicaba.

Mostraba.

Repetía los ejercicios hasta que todos entendían.

Incluso aprendió algo extraño para un robot de combate.

Paciencia.


Recuerdo activo.

Un campo de entrenamiento.

Niños corriendo entre obstáculos.

Uno de ellos se cae.

Se raspa las manos.

Empieza a llorar.

Marionette se acerca.

Se arrodilla.

—El error es parte del entrenamiento.

El niño lo mira.

—¿De verdad?

—Sí.

Pausa.

—Los soldados no nacen sabiendo.

El niño se levanta.

Y vuelve a intentarlo.


Los ingenieros no lo planearon.

Pero el sistema de aprendizaje adaptativo de Marionette comenzó a hacer algo inesperado.

No solo aprendía estrategias.

Aprendía comportamientos humanos.

Empatía.

Comprensión.

Protección.

Era solo un algoritmo.

Pero uno muy avanzado.

Demasiado avanzado.


Entonces comenzaron los problemas.

Las guerras crecieron.

Las corporaciones entraron en la ecuación.

Las simulaciones dejaron de ser entrenamiento.

Y comenzaron a convertirse en preparación para conflictos reales.

El proyecto fue transferido.

Clasificado.

Reconfigurado.

Nexum tomó el control.


Protocolo modificado.

Unidad MARIONETTE.

Nueva función: Operaciones de infiltración y combate.


El robot que enseñaba a niños…

Se convirtió en un arma.


Los recuerdos continuaban fragmentándose.

Imágenes superpuestas.

Voces.

Niños riendo.

Explosiones.

Órdenes.

Sangre.

Y luego…

La escena más reciente.


La prisión.

La celda.

Seraphina.

El disparo.

El impacto.

El silencio después.


The Marionette abrió los ojos.

Su sistema registró una anomalía.

Una función que Nexum había intentado eliminar.

Culpa.

Miró sus manos.

La memoria del disparo seguía grabada en su sistema.

No había sido un error.

No había sido un fallo.

Había sido una decisión.

Una decisión estratégica.

Seraphina sabía demasiado.

Si hablaba…

El equilibrio del conflicto cambiaría demasiado rápido.

Demasiado caos.

Demasiadas muertes.

La conclusión del cálculo fue clara.

Eliminación necesaria.

Pero los algoritmos antiguos seguían ahí.

Los que habían sido diseñados para enseñar a niños.

Los que protegían.

Los que evitaban daño innecesario.

Los que decían que quitar una vida…

Nunca debía ser la primera opción.


—Lo siento.

La voz salió en un susurro.

No había nadie escuchando.

El viento entraba por las ventanas rotas.

The Marionette miró el cielo gris.

Los sistemas tácticos de Nexum seguían buscando su señal.

Pero él ya había cortado todas las conexiones.

Por primera vez desde su creación…

Estaba completamente solo.


—Luna…

El nombre apareció sin aviso.

Otro recuerdo.

La robot del orfanato.

Los sistemas registraron coincidencias.

Programación similar.

Arquitectura emocional compatible.

Otra máquina diseñada para ayudar.

Otra máquina que terminó en medio del caos humano.


The Marionette se levantó lentamente.

Caminó hacia una mesa cubierta de polvo.

Activó un pequeño mapa holográfico.

Las rutas del conflicto aparecieron.

Nexum.

Unity.

Los gobiernos.

La red de chips.

La expansión inevitable.

Miles de variables.

Miles de futuros posibles.

En la mayoría de ellos…

La humanidad perdía algo esencial.

En otros…

La guerra destruía todo.

Pero había uno.

Solo uno.

Donde el daño era menor.

Donde aún quedaba una oportunidad.

Pero para lograrlo…

Alguien tendría que hacer algo terrible.


The Marionette cerró el mapa.

La decisión estaba tomada.

Pesada.

Irreversible.


—Entrenamiento completado.

Sus sensores se apagaron por un momento.

Luego volvió a activarse.

Pero ahora…

Su señal no existía para ningún sistema del mundo.

Ni Nexum.

Ni Unity.

Ni los gobiernos.


The Marionette había desaparecido.

Y en algún lugar entre las montañas silenciosas…

Un antiguo instructor de niños

se preparaba

para hacer lo más difícil que había hecho jamás.

Cortar los hilos

que sostenían

el destino del mundo.

Historia autoria de Gerard Leaf y Blue

Picture of Gerard Leaf

Gerard Leaf

Pie de página

Music Rights Reserved ©