
Blue corría.
Ni siquiera recordaba bien el viaje de regreso.
Solo fragmentos.
Luces.
Sirenas.
El viento golpeando su rostro mientras atravesaba el cielo.
Cuando finalmente llegó a la base de Unity, estaba temblando.
Las puertas del hangar se abrieron mientras aterrizaba.
Varios miembros del equipo corrieron hacia ella.
Astra llegó primero.
—Blue. ¿Qué pasó?
Blue intentó hablar.
Su voz temblaba.
—Melissa…
Todos se quedaron quietos.
—¿Qué pasa con Melissa? —preguntó Titan.
Blue tragó saliva.
Sus ojos se llenaron de lágrimas.
—Hay otra.
El silencio cayó sobre el hangar.
—Una roja.
Miró a Astra.
—Eclipse… la tiene.
Blue comenzó a explicar todo.
La oficina.
El dispositivo.
La réplica.
Melissa siendo capturada.
Cada detalle.
Cuando terminó—
La expresión de Astra se endureció.
—¿Fuiste sola?
Blue dudó.
Astra dio un paso hacia ella.
—Violaste todos los protocolos que tenemos.
Blue bajó la mirada.
—No podía esperar.
Astra estaba a punto de responder—
Cuando las alarmas comenzaron a sonar en toda la base.
Las pantallas se encendieron por todo el hangar.
Echo giró hacia la consola principal.
—¿Qué…?
Las transmisiones mostraban imágenes de distintas ciudades.
Personas corriendo.
Autos chocando.
Edificios incendiándose.
Pero los atacantes no eran soldados.
Eran civiles.
Personas con los chips de Nexum.
Sus movimientos eran extraños.
Sus ojos vacíos.
Algunos destruían tiendas.
Otros atacaban a desconocidos.
Distritos enteros caían en el caos.
Chrono miró las pantallas.
—No…
Otra transmisión interrumpió la señal.
Apareció el símbolo de NEXUM.
Y luego—
Un rostro familiar.
Eclipse.
Habló con calma.
—Ciudadanos del mundo.
Su voz resonó en todas las cadenas internacionales.
—Durante años han visto conflictos desarrollarse en sus países.
Las imágenes cambiaban.
Ataques pasados.
Destrucción.
Crisis políticas.
Eclipse continuó.
—Culparon a los gobiernos.
—Culparon a la tecnología.
—Se culparon entre ustedes.
Sonrió ligeramente.
—Pero cada uno de esos incidentes…
Hizo una pausa.
—…fuimos nosotros.
En la base de Unity nadie habló.
Eclipse levantó las manos.
—El mundo que construyeron ya estaba colapsando.
—Así que decidimos construir uno nuevo.
Las ciudades ardiendo aparecían detrás de él.
—Este es el comienzo.
—De un nuevo mundo.
Alrededor del planeta, los gobiernos entraron en sesiones de emergencia.
Las fuerzas militares se desplegaron.
Las ciudades intentaron cerrar sus fronteras.
Pero los números eran demasiado grandes.
Millones de personas ya tenían el chip.
Y muchas estaban perdiendo el control.
Mientras tanto…
En una prisión de máxima seguridad, Marcus Wells observaba la transmisión desde su celda.
Los guardias caminaban por el pasillo.
Ninguno notó la sonrisa en su rostro.
Marcus se recostó en la banca metálica.
—Bueno…
Rió suavemente.
—Esto será interesante.
Cruzó las manos detrás de la cabeza.
—Después de todos los favores que le he hecho a esos políticos…
Miró la pantalla otra vez.
—…merecía un asiento en primera fila.
De vuelta en la base de Unity—
Astra miró al equipo.
—Nos movemos ahora.
Titan tomó su equipo.
—Por fin.
Specter ajustó su arma.
Chrono miró a Astra.
—¿Qué dicen los gobiernos?
Astra abrió un canal directo.
En segundos, varios líderes mundiales aparecieron en la pantalla.
—Blue ha confirmado la existencia de una segunda unidad Melissa bajo control de Eclipse.
La sala quedó en silencio.
Astra continuó.
—Nexum ha iniciado una desestabilización global.
Uno de los líderes preguntó:
—¿Su recomendación?
Astra respondió sin dudar.
—Autorización total.
Pasaron unos segundos.
Luego llegó la respuesta.
—La tiene.
La nave de Unity atravesaba un cielo lleno de humo.
Las ciudades ardían debajo de ellos.
Las luces de emergencia cubrían distritos enteros.
Aviones militares cruzaban el aire.
Pero el caos seguía extendiéndose.
Titan miró por la ventana.
—Qué desastre.
Specter respondió en voz baja.
—Era inevitable.
Blue permanecía en silencio.
Sus ojos miraban al frente.
Cuando finalmente llegaron a la base de Nexum—
Solo encontraron ruinas.
El complejo entero estaba destruido.
Muros colapsados.
Instalaciones ardiendo.
La estructura central hecha pedazos.
Chrono frunció el ceño.
—¿Llegamos tarde?
Entonces algo se movió en el cielo.
Sobre las ruinas—
Una plataforma flotante se mantenía suspendida entre las nubes.
De pie sobre ella…
Estaba Eclipse.
Y a su lado—
Una jaula metálica.
Dentro…
Melissa.
Apenas consciente.
Eclipse miró hacia abajo.
Su voz resonó por altavoces en todo el campo.
—Yo soy Adrian Voss.
Abrió los brazos.
—Su nuevo líder.
El cielo se iluminó con drones flotando alrededor.
Eclipse sonrió.
—Y permítanme presentarles…
Señaló detrás de él.
—A la generación de humanos más avanzada que jamás verán.
Una figura avanzó.
Armadura roja.
Ojos rojos.
Energía roja recorriendo su cuerpo.
Melissa MK-2.
La réplica miró al equipo Unity.
Y sonrió.
Pero en esa sonrisa no había humanidad.
Solo malicia.
Astra dio un paso al frente.
—Esto es.
Miró al equipo.
—La batalla final.
Chrono miró hacia Eclipse.
—¿Alguna última palabra?
Eclipse soltó una carcajada.
Fría.
Resonando en el cielo.
Specter avanzó.
Su arma brillaba bajo la luz de los incendios.
Miró directamente a Eclipse.
—Como desees.
Y la batalla final…
Había comenzado.
Historia autoria de Gerard Leaf y Blue



